lunes, 14 de octubre de 2013

                                   LAS  ANDRINAS Y EL PACHARÁN


Víctor Villar Pis

Es en otoño cuando cambian de color las hojas de los árboles, y es cuando podemos apreciar la madre naturaleza en estado puro de colores. Así, los amarillos, magentas, malvas, marrones, morados, rojos, verdes..., nos animan bajo los tristes cielos otoñales y los paseos montañeros que se realizan se pueden acompañar con la recogida de frutos, como hicimos mi buen amigo Moisés San Juan y yo en la montaña leonesa del Alto Esla, una de las zonas más hermosas y poco frecuentadas.
 
 
Conocido como andrinal, escayandrín o prunal en Asturias, bruño en Andalucia, aranyó en Cataluña, abruñeiro en Galicia, arañones en Navarra, patxarán en el País Vasco y andrinas en la mayoría de España, este arbusto caducifolio oriundo de Asia y Europa de la familia de las rosáceas, es muy enmarañado y espinoso, tiene de 4 a 6 metros de altura, es de color pardo negruzco, de hojas ovales y perioladas y sus flores muy vistosas. Su madera es muy dura, de color pardo rojizo y fuertemente veteada. Se puede encontrar en las orillas de los caminos, en terrenos húmedos y en algunos casos también podemos encontrarlos hasta los 1.500 metros de altitud.
 
Actualmente se está extendiendo mucho en España con fines comerciales, dado que el Pacharán que se extrae de sus frutos, es una bebida muy extendida y comercializada.


El fruto endrina, es una drupa de pequeño tamaño (5 - 10 mm.) de diámetro y su forma ovalada, de color azulado o casi negro, textura aterciopelada y sabor agridulce. Están llenas de propiedades aromáticas y astringentes, pero sobre todo son una fuente de antioxidantes.
 
Es el mes de octubre el más propicio para la recogida de las bayas de las andrinas (Prunus spinosa), con las que hacemos el pacharán.

 
Después de recogerlas hay que lavarlas bien, quitarles los rabitos y tirar las que veamos estropeadas o con agujeros. Si las ponemos en un recipiente con agua un buen rato  quedan bien lavadas y así, las que veamos flotar, las tenemos que retirar al no ser buenas.

 
Una vez las tengamos limpias, las metemos en los recipientes, a ser posible de boca ancha, donde vayan a macerar. Se rellenan en la proporción de peso y añadimos los que queramos añadir, completando el recipiente con el resto del anís.

 La maceración mínima es de unos 6 meses en sitio fresco y oscuro, y le debemos de dar vuelta de vez en cuando. Una vez macerado, lo debemos de pasar por un tamiz, retiramos los frutos y el licor obtenido lo introducimos en las botellas. El contenido alcohólico está comprendido entre 25 y 30% del volumen que se obtiene de la maceración.

                           
 
Los ingredientes y fórmula como la hacemos en La Curuxa del Sueve es como sigue:
  • Anís corriente  1 litro
  • Endrinas  (250 gramos)
  • Una rama de canela
  • Una rama de vainilla
También se pueden añadir otros aromatizantes opcionales, tales como 4-6 granos de café y mezclar  cuatro/cinco partes de anís con una parte de orujo.

 
Esta bebida es característica de Navarra donde se lleva bebiendo desde la Edad Media, pero actualmente es una de las más requeridas y debe servirse fría o con hielo. Todo un placer.
 
 

miércoles, 19 de junio de 2013

                                         CAMINO DE SANTIAGO PORTUGUES
                                                OPORTO - SANTIAGO EN BTT
 
 
El domingo 23 de junio, iniciaremos en Oporto el Camino de Santiago Portugues, que en cuatro etapas y 229 kilómetros recorreremos con nuestras BTT.
 
Nosotros haremos el Camino de Santiago primitivo, siguiendo fielmente las ya famosas "señales amarillas". Son muchos los que llegan a Santiago, pero se debe diferenciar "los que hacen el camino de Santiago" de "los que van a Santiago". Y hay que recalcar lo de las señales amarillas, porque últimamente, hay señales que salen en todas direcciones y, en muchos casos, te apartan del camino y te acercan a bares, albergues, tiendas..., con el consiguiente rodeo y aumento de kilometraje inútil. Hay que aplicar el dicho de "si llevas cinco minutos sin ver una señal, es que te has perdido". La picaresca existe y siempre existió. Y en Portugal, aún hay mucha gente que confunde la señalización de las amarillas y las azules. si sigues estas últimas, terminas en Fátima. Pero bueno, conocemos bastante bien el país vecino y esperamos no perdernos.
 
Después de visitar Oporto, la ciudad más industrial de Portugal y una vez degustados los famosos pasteles de Santa Emilia y solicitar la estampación del sello (garimbo en portugues), en nuestra credencial, y con nuestras bicicletas todo terreno a punto, iniciaremos el recorrido junto a la catedral de Oporto. En un duro y penoso tramo inicial, rodaremos por calles entre caótico tráfico, polígonos industriales y carreteras con muchos kilómetros adoquinados y otros cuantos de asfalto. Pasaremos en este sufrido tramo por Mosteiro, Vilarinho y Ponte Zameiro hasta alcanzar San Pedro de Rates después de 26  kilómetros. 
 
Atravesaremos verdes y preciosos parajes y pasaremos por las localidades de Maia, Rates, Barcelos (donde el gallo canta), Ponte do Lima, Rubianes y antes de alcanzar Valenca do Miño, frontera con España e importante centro comercial en su fortaleza.  sufriremos la durísima pared del monte La Bruxa.
 
Por el puente internacional cruzaremos el río Miño y pasaremos a Tui, ya en tierras españolas. Seguiremos hacia Santiago por un camino de orígenes remotos  y como casi todos los caminos gallegos,  la dureza se hará sentir por los famosos "parriba" y "pabaixo". Pasaremos por las localidades de Porriño y Redondela y, siguiendo la "ruta das estrelas", alcanzaremos la antigua y monumental Pontevedra, el conjunto patrimonial mejor conservado de Galicia después de Santiago de Compostela.
 
En esta acogedora ciudad, pernoctaremos y disfrutaremos de la compañía de buenos amigos que conservo de mi época en el Pontevedra C.F., en una inolvidable temporada en la segunda división del fútbol nacional.
 
Abandonaremos la ciudad por el viejo puente del Burgo en dirección a la fuente termal de Caldas de Reis, para seguir hacia la colegiata de Iria Flavia, en Padrón, tierra de buenos pimientos según el dicho de "los pimientos de Padrón, unos piquen y otros non". El camino a través de la fuente milagrosa de Esclavitude y el famoso cruceiro de la rúa de Francos, nos acercará a las puertas de la catedral, en Santiago de Compostela.
 
Si todo va bien, una nueva "Compostela" de otro camino diferente recogeremos en la ciudad gallega que, en mi caso, será la cuarta.

Y si nos sobra un día, seguiremos a Muxía por Fisterra, en una prolongación del camino para acabar junto al mar en el "fin del mundo".
 
Y a final de mes, de nuevo estaremos en Carrandi, en La Curuxa del Sueve con nuestros amigos y clientes.
 
   

martes, 11 de junio de 2013

El sábado día 15 de junio, se celebrará la II Batalla Asturiana de Porteros de Fútbol, organizada por Nadetur Tudena (Turismo, Deporte y Naturaleza) y la S.D. Navarro Club de Fútbol. Mañana miércoles se cierran las inscripciones que marchan a buen ritmo, superando con creces la inscripción de la I Batalla. El lugar de celebración serán las instalaciones de hierba sintética de Tabiella, en Avilés. Hay casi cien porteros inscritos de Cantabria, Castilla León, Galicia, Comunidad Valenciana y Asturias. 
 
La Batalla Asturiana de Porteros de Fútbol, consiste en la disputa de intensos y cortos partidos entre porteros de la misma categoría, en campos de pequeñas dimensiones. Gana el encuentro el portero que más goles meta a su rival, pudiendo utilizar para ello cualquier parte de su cuerpo.
 
Todos los encuentros serán retransmitidos directo por www.batallasturianadeporteros.es y por www.buscolu.com, a través de las webcams de Asturias.
 
Está abierto a las categorías de alevines, infantiles, cadetes, juveniles senior y féminas, con trofeo y lote de material deportivo para todos los ganadotres y entre todos los participantes se distinguirá al  "mejor portero", que recaerá en el que mejor puntuación obtenga a través de un jurado técnico. Recibirá trofeo y material deportivo.

Todos los participantes recibirán de regalo una camiseta conmemorativa, bolsa de comida y bebidas, contando además con un seguro.
 
Esta II Batalla, homenajeará a Jesús Díaz, uno de los pioneros en el entrenamiento de porteros.
 
Habrá importantes sorteos entre todos los participantes y otro sorteo especial entre el público asistente.
 
La dirección técnica estará a cargo de Pablo Villar, Entrenador Nacional de Fútbol, Técnico Especialista en el Entrenamiento de Porteros (R.F.E.F.), Especialista Universitario en Dirección Deportiva (R.F.E.F.) y Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.
 
La Curuxa del Sueve, somos uno de los patrocinadores oficiales de este importante evento, en el que colaboran además importantes empresas y entidades de ámbito nacional.

A destacar que Nadetur Tudena, uno de los organizadores del evento, y Búscolu.com, Webcams de Asturias y Lacuruxadelsueve.com (patrocinadores) están muy arraigadas en el concejo colungués.
 
Información completa en www.batallasturianadeporteros.es
 

viernes, 26 de abril de 2013

CEREZOS EN FLOR EN LA CURUXA DEL SUEVE

El cerezo (Prunus Cerasus), es un árbol caducifolio de la familia de las rosáceas que llega a alcanzar los 25 metros de altura. De tronco bastante recto y madera lisa de color marrón, aunque también es rojiza en algunos árboles, siendo éstos los más valorados. De copa amplia y piramidal y hoja caduca, áspera y lanceolada. El fruto, la rica y sabrosa cereza, surge de su flor.
 
 
Estos días los cerezos (en Carrandi también llamados cerezales), presentan un espectacular manto blanco de impresionante belleza.  Los cerezos en flor, dependen en mayor o menor rigor de la climatología e indican que llegó la primavera envuelta en sus pétalos blancos.
 
 
Nuestros cerezos presentan estos días un impresionante aspecto primaveral. Desde nuestras casas y ante los ojos del viajero, el blanco intenso que presentan, aumenta considerablemente la belleza del lugar. Y de estes flores blanques, salen  les cerezes de Carrandi, que, aunque pequeñines, son muy sabroses. Ya nos frotamos las manos esperando la llegada del fruto.
 
 
Y que bonita se presenta la ladera norte del Sueve frente a Carrandi, desde Busfríu a La Braña, con el imponente manto blanco de les cerezales de Caspiulabarra destacando sobre el verde intenso de las camperas. Estes cerezales, fueron  plantadas por los jóvenes de Carrandi bajo el control del entonces alcalde Ceferino, hace ya más de 50 años. En muchas de estas cerezales, aún hoy se pueden ver grabadas las iniciales de las personas que los plantaron.  Y sus cerezas silvestres constituyen uno de los mejores diuréticos vegetales conocidos. Y su madera, muy apreciada en carpintería, era la que se empleaba para hacer los llagares de sidra, porque además de buena, daba color.  Nuestra ruta senderista P.R. AS-70 Carrandi-Puerto del Sueve (primer sendero homologado oficialmente en el oriente de Asturias) y que parte de la plaza del pueblo de Carrandi, pasa por estos lugares, por lo que recomendamos recorrer esta sencilla ruta como acercamiento y visita a Caspiulabarra a presenciar in sitiu este mágico espectáculo de colorido y magia. Un par de horas son suficientes para disfrutar del cerezo en plena naturaleza.


 

sábado, 6 de abril de 2013

CARRANDI A VISTA DE PÁJARO

El pueblo de Carrandi es un lugar de privilegio, desde donde una simple mirada, nos hace sentirnos en otro mundo, como si todo lo humano, lo bonito y natural estuviera a nuestros pies.  Con una mirada, recorremos la costa cantábrica asturiana de este a oeste, siguiendo a un sol que acentúa los contrastes de una zona en la que la naturaleza se muestra tan pródiga como singular.
 
 
Pequeños y coquetos pueblos del concejo de Colunga y de los concejos limítrofes, playas, puertos, recónditas calas y ricos pedreros, están a un paso de frondosos bosques y, los prados, de un verde intenso, se alternan con arenales dorados y el horizonte marino, de un azul casi hiriente, compite al sur con el perfil de una montaña, pero no de una montaña cualquiera, con El Sueve, con su impresionante texeda y otros muchos valores humanos, culturales y paisajísticos, en la que el caballo asturcón tiene su morada y a la que anima la imponente mole del picu Pienzu con su majestuosa cruz de hierro, como símbolo y marca de los que tuvimos la suerte de nacer o residir bajo su mirada de privilegio, protección y orgullo, porque Pienzu, es la tercera cumbre de Europa superior a mil metros más próxima al mar. Porque El Sueve es el puertu, es el puertu Carrandi en las cartas marinas, es guía de marineros,  es nuestro puerto, el de todos, al que defendemos y amamos y al que de alguna manera llevamos dentro.
 
 
Por mucho que se intente, hoy en día en que los medios digitales pueden transformar lo feo en guapo, lo informal en serio y lo vulgar en espectacular, me atrevo a afirmar, que es imposible cambiar este precioso rincón cantábrico en más espectacular y más natural. Esto es lo que tenemos, lo que cuidamos, de lo que disfrutamos, de lo que presumimos y además, gratis. Hoy en que todo se mueve con dinero, con aparatosas campañas de marketing y hasta con engaños disfrazados, ¿alguna agencia especializada en viajes puede ofrecer al turista más?
 
 
Te invitamos a visitar Carrandi, no quedarás defraudado. Desde nuestras casas de La Curuxa del Sueve, se disfruta del paraíso, porque Carrandi y el concejo de Colunga están dentro del paraíso.  Una sencilla mirada lo dice todo. Y desde El Sueve hasta el mar Cantábrico, escasos 4 km. nos separan. Y Montaña y mar y en el centro, Carrandi.
 
 
El majestuoso puertu del Sueve, preside la bahía de Lastres y el asturiano concejo de Colunga, con sus pueblos, sus playas, su puerto pesquero y deportivo... sin duda, lo más bonito del norte.
 
 
 

domingo, 17 de marzo de 2013

RUTA SENDERISTA Y DE BTT EL PRAU DEL RÍU DE CARRANDI

Ruta fácil, sencilla y muy vistosa la que nos entrega el guía de montaña Víctor Villar Pis, que desde hoy estará en nuestros archivos y biblioteca de La Curuxa del Sueve a disposición de visitantes y amigos. Itinerario que parte del pueblo colungués de Carrandi, verdadera capital del Sueve norte y discurre por un camino encajonado en la montaña como un cañón, entre robles, añosos castaños y eucaliptos, hasta alcanzar El Prau del Ríu, un idílico lugar para sentarse a contemplarlo, donde toda la naturaleza cantábrica -agua, bosque, prado y montaña- se resume en este pequeño rincón en la falda norte del Sueve. El recorrido tiene su momento de aventura  el pasar el camino en El Prau del Ríu, en un tramo de unos  cien metros y bajo una maraña de árboles, por el cauce del río Carrandi, conocido más abajo como río Espasa al desembocar en la preciosa playa del mismo nombre. Más adelante, a unos pocos metros y a la derecha de la ruta, podremos contemplar uno de los pocos molinos de agua que quedan en Asturias, por fortuna perfectamente restaurado. Y también tendremos ocasión de ver, a la izquierda del camino, un calero (pozo donde antiguamente se quemaba la cal). Pasaremos por una de las mejores caserías del concejo de Colunga, con sus tradicionales construcciones. Un último tramo hormigonado ascendente, entre fincas y preciosas y cuidadas pomaradas nos acerca de nuevo hasta Carrandi, desde donde la panorámica sobre la llanura costera y sobre el mar Cantábrico es realmente admirable.
 
Un recorrido tranquilo por esta ruta nos permitirá la observación de algunas especies de animales salvajes, muy en especial el jabalí (xabalín), cuyas huellas podremos ver en todo momento. también es posible encontrar zorros, aves rapaces y algunos reptiles, dependiendo de la hora del día. En cuanto a la flora, predomina el bosque caducifolio: roble, castaño, avellano, fresno y el acebo,  con el añadido del eucalipto.

Recorrido cómodo y fácil para realizar en una mañana o tarde cualquiera, de poco kilometraje, con desniveles de 120 metros de bajada y 135 metros de subida y tiempo de duración "el que cada uno quiera", porque durante todo el recorrido hay numerosos lugares en los que detenerse y disfrutar del paisaje. En definitiva, un camino para ser recorrido sin prisa y disfrutando en todo momento de impresionantes parajes.

                                      
                                       Galería fotográfica de El Prau del Ríu


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 21 de mayo de 2012

FABRI GONZÁLEZ

Estos días estuvo con nosotros en La Curuxa del Sueve el lucense Fabri González, prestigioso y carismático entrenador nacional de fútbol, clave en los últimos éxitos y ascensos a 2ª y 1ª división del Granada Club de Fútbol.

En su intensa vida profesional, ya ha entrenado a 22 equipos profesionales de España y a 3 equipos de Portugal. Entrenador táctico, con el que sus equipos practican un vistoso fútbol rápido y vertical, es calificado por muchos de sus colegas de profesión como "Tácticamente perfecto".

Fabri González, estudioso y trabajador incansable, trotamundos del fútbol, curtido en numerosas batallas y que vive intensamente el fútbol, es viva historia y leyenda pura dentro de esa sufrida y muchas veces injusta e infravalorada profesión como es la de entrenador de fútbol. Amigo de sus amigos y respetuoso con todos, este cotizado entrenador gallego es además Profesor Titular de Táctica en  la Escuela Gallega de Entrenadores.

Hace diez años que conocemos a Fabri, con el que coincidimos en varios equipos profesionales de fútbol y con el que mantenemos desde entonces una gran amistad. Nos llena de alegría cuando en los parones ligueros o vacaciones nos visita en Asturias y lo celebramos degustando excelencias culinarias asturianas, donde nunca faltan "les llámpares" y la sidra.


En la foto Pablo Villar, entrenador de la A.D. Ribadedeva, Fabri González, Manolo García y Víctor Villar Pis

Desde La Curuxa del Sueve en Carrandi-Colunga, le deseamos mucha suerte en su nueva andadura futbolística. 


lunes, 7 de mayo de 2012

LOS BÍGAROS DE COLUNGA

Tenemos en nuestro concejo de Colunga una riqueza excepcional, tanto de mar como de montaña que, poco o casi nada explotamos. Si numerosos concejos asturianos con menos potencial, organizan y desarrollan continuamente festivales gastronómicos, nosotros que tenemos mar y montaña con un sinfín de variedades y productos, que, poco o muy poco explotamos. Y se pierde negocio y se pierde riqueza. Y el turista, el veraneante o simplemente el viajero, buscan lugares diferentes. Y Colunga es diferente, porque además de ser un concejo hermoso, entre otras muchas cosas tiene el mar Cantábrico, con sus preciosas y cuidadas playas y el espectacular y moderno puerto pesquero y deportivo de Llastres. Y menos de cinco kilómetros separan el mar del sistema montañoso prelitoral de la sierra de El Sueve, con diez de sus cumbres que superan los mil metros de altitud.  Mar y montaña se dan la mano en Colunga. El paisaje lo tenemos, el resto, lo tenemos que poner los colungueses.


Y hablando de otros posibles eventos gastronómicos de interés como el de les fabes en Colunga y los arcinos en Huerres, creo que les llámpares, el pulpu de pedreru y los bígaros, entre otras muchas variedades, también merecen su festival gastronómico. Y además, son productos fáciles de conseguir. Propongo  a las asociaciones de hosteleros o de turismo o a quién corresponda, a estudiarlo. Como colungueses que somos, colaboraremos como siempre con cualquier actividad que se haga en Colunga. De guajes, íbamos al pedreru a bígaros, porque además,  era lo más sencillo de coger, no hacía falta meterse al agua porque andábamos por las rocas y  eran muy fáciles de preparar para comer.   


El Bígaro (Littorina littorea), al que los asturianos llamamos Bígaru, los gallegos Mincha o Caramuxo y al que también se conoce como caracolillo de mar, es uno de los más pequeños gasterópodos comestibles que conocemos. El comerlos es todo un auténtico rito, un buen entretenimiento que si es acompañado de buena sidra, mejor. Tiene el bígaru una concha con remate puntiagudo y forma helicoidal. Con la única excepción de la obertura que es casi blanca, su color es marrón oscuro y en ocasiones, casi negro. Su cuerpo es una espiral y en su cabeza hay dos minúsculos tentáculos donde se encuentran los ojos. Posee una membrana dura que cierra a modo de compuerta cuando se quiere encerrar dentro de su concha para esconderse de sus enemigos.


Vive pegado a las rocas y a las algas, a muy poca profundidad, por lo que es normal que queden al descubierto al bajar la marea. Se  alimenta exclusivamente de algas y para cogerlos no hacen falta utensilios, solamente las manos, pues su proximidad a la orilla del mar, los pone al alcance de todos.

Su preparación es muy sencilla, pues basta cocerlos en agua con un poco de sal.  Así, en una cazuela o pota, echamos agua y añadimos un buen puñado de sal, sin quedarnos cortos, porque el bígaru tomará la que necesite. Cuando empiece a hervir el agua, echamos los bígaros a los que debe cubrir totalmente el agua. Se tienen cociendo unos dos minutos y se sacan, pues de lo contrario se quedan muy secos.  En Galicia y en algunos otros lugares, como a casi todo el marisco, también le añaden laurel al cocer. Se suelen poner como aperitivo frío o caliente. Y para comerlos, lo más práctico es utilizar una alfiler, cuya función es quitar la membrana protectora que no se come y posteriormente retirar la carne.


Aunque los Bígaros no son muy solicitados por los consumidores occidentales, si son fuertemente demandados por el mercado asiático, habiendo aumentado considerablemente su exportación, estando actualmente muy solicitados.

En las sidrerías asturianas los venden normalmente por raciones. Cada una lo sirve a su manera, aunque lo más normal es que te pongan un plato de los de café lleno. Hubo un tiempo,  en que el chigreru introducía el plato en el recipiente donde tenía los bígaros cocidos y expuestos a la venta sacándolu apinau. Era la medida, era la ración. Hoy, cada chigreru lo hace a su manera, de acuerdo a como entienda o quiera entender la normativa de manipulación de alimentos. Aparte de los bígaros, en el plato, el chigreru también y siguiendo la tradición, pone las alfileres pinchadas en un corchu, donde el comensal las debe de clavar de nuevo al finalizar.


Conozco a un chigreru propietario de una afamada sidrería del centro de Asturias, (no lo voy a nombrar), que al lado del pequeño plato de ración de bígaros, ponía un plato sopero vacío para que los clientes depositasen las conchas puntiagudas vacías. Un cliente, como también hubo costumbre en aquel tiempo, las tiraba al suelo junto a la barra. El chigreru al verlo, se puso muy enfadáu y le llamó la atención indicándole que las depositase en el plato. A la pregunta del cliente de ¿porqué?, contestó el chigreru "el platu vacíu al llenase, ye el beneficiu míu", dando a conocer que mezclaba los vacíos con los llenos. Así ¿cuantas veces tratamos de extraer la carne del bígaru y no sale nada?. Porque, habéilos hailos, el asuntu ye encontrálos y aquí apaeció enseguida el  fatu listu.
Saludos desde muestro blog La Curuxa del Sueve en Carrandi/Colunga, en la falda norte de la mítica sierra de El Sueve, con el mar Cantábrico enfrente, en el corazón del Principado de Asturias.
                        












lunes, 2 de abril de 2012

LLÁMPARES - LAPAS

Conocidas en Asturias como llámparas o llámpares (Patella spp), son las lapas una especial variedad de moluscos marinos, del grupo de los gasterópodos, de una sola concha cónica en forma de sombrero chino que recubre su cuerpo totalmente y presenta simetría bilateral. Es sin duda su concha una de las más habituales de nuestra costa, aunque no todos los que nos visitan en Asturias  saben que se trata de un molusco comestible, que vive adherido a las rocas del litoral. Su cuerpo está dotado de un pie musculoso de color anaranjado que es con el que se desplaza y se agarra. Como curiosidad, su lentísima velocidad comparada con la de las tortugas, convierte a éstas en un velocísimo animal. Aunque nos parezca que está quieto, se arrastra lentamente para conseguir comida, tratándose en este sentido de un animal hervíboro que se alimenta exclusivamente de algas. Cuando se desprenden de su lugar, su área de acción se distingue fácilmente por la huella que dejan, presentando la zona periférica algas en mayor desarrollo.


Son uno de los miembros más conocidos de la familia de los Patélidos y viven en aguas de mar bastante limpias, lo que les confiere un sabor único, un sabor a Asturias, un sabor a  mar Cantábrico. En Asturias hay tres clases de llámparas/llámpares: la Patella Vulgata, de concha color gris verdoso en su interior; la Patella Intermedia, de tentáculos blancos o claros con radios marginales en la concha y la Patella Aspera, también llamada Blanca por presentar color blanco en el interior de la concha. Las mejores llámparas/llámpares son las que se encuentran en pedreros de difícil bajada, muy batidos por las olas y las mareas,  siendo las más sabrosas las tempraneras y las de mofu, e inferiores en calidad, las de playa o rascaízu.


Para ir a llámparas hay que tener en cuenta las mareas, pues para extraerlas hay que mojarse, meterse en el agua, en muchos casos hasta la cintura. Así, el dicho popular colungués de que " el que quiera llámpares que se mueye el culo". O el que en plan de guasa se les decía a los paisanos que llevaban el pantalón algo más corto de lo normal o arremangado  ¿Vas a llámpares? Cuando las vamos a coger, se agarran fuertemente a la roca ayudadas por la forma de su pie. Para despegarlas y extraerlas, debemos de forzar su pie-ventosa con un cuchillo, navaja, rasqueta o herramienta vástago de hierro y pica aplanada y, si el mango es de madera, mejor. Se meten en el cesto y se lavan bien con agua de la mar para quitarles la arena. Hay que procurar no herir su carne o romper la cáscara para no dañarlas. Ya en casa, las tapamos con un paño húmedo y así se pueden conservar varios días.


Las llámparas/les llámpares ya se comen en Asturias desde tiempos prehistóricos, según restos fósiles encontrados del período Asturiense, aunque últimamente y debido principalmente a la fuerte demanda, escasean bastante. Así, me viene a la memoria cuando de "guajes" andábamos a llámpares por el pedreru de Colunga y los visitantes, domingueros y veraneantes nos preguntaban que era aquello que cogíamos y si se comía o para que lo queríamos". No hacía falta dar amplia información y hoy, al ver los pedreros casi limpios de llámpares, bígaros, oricios, pulpos, etc., puedo dar fé de que aquella gente aprendió rápido y sin mucha explicación lo que es bueno. 


Recuerdo muy agradablemente, cuando en los veranos en Colunga, las pandillas íbamos al pedreru a llámpares y a la tarde o al día siguiente, nuestra popular fiesta particular era la "llamparada", que nos preparaban y degustábamos en lugares tradicionales como, el merendero de Huerres que había en "un prau" en la playa de La Griega, en El Valle, en la bolera del Cueli, en casa Vitalio en Lastres..., siempre acompañadas de buena sidra. 


 Hoy se preparan y se comen en casi todas las sidrerías y chigres de Asturias, aunque desgraciadamente, de estos últimos quedan muy pocos. Hay muchos platos combinados con llámpares  y una gran diversidad y forma de prepararlas. Se pueden también comer crudas y en el pedreru, es como comerse la mar. Les indico una sencilla receta tradicional de las muchas que hay en Colunga, muy fácil de hacer, y que es la que utilizamos para preparar les llámpares que comemos con los amigos que nos visitan.


Aunque les llámpares se deben de lavar con agua de la mar en el pedreru, antes de prepararlas en casa, es recomendable aclararlas bien para que suelten los posibles granos de arena que aún les queden.


En una pota, preparamos  un sofrito a fuego lento con los siguientes ingredientes:
1 diente de ajo
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla mediana
Medio pimiento rojo
Un poco de sal para que sude la cebolla
1 tomate natural mediano
Nuez moscada
Pimienta negra
Guindilla al gusto
Un buen chorro de vino blanco o sidra
Varios tacos de jamón y chorizo
Un poco de pimentón
Una cucharada de harina
Agua o caldo de pescado
Rehogar un poco

Se echan en una pota o sartén grande y una vez que el sofrito esté muy caliente, se les echa por encima y se revuelven bien y rápido, calentándolas poco, hasta que comiencen a soltarse de la cáscara, que es cuando ya están listas. Este último proceso es de muy poco tiempo, pues si seguimos calentándolas, cada vez se ponen más duras. ¡Ojo a este punto!


Y recetas hay muchas y formas de prepararlas muchas más, casi me atrevería a decir que en el concejo de Colunga en cada casa hay por lo menos una, porque cuando uno las prueba, ya procura ir a llámpares y se las prepara "a su manera". Y les llámpares también se pueden congelar y conservar y comer crudas, solas o con limón. En varios lugares de Galicia, las congelan unos días para ablandar y en Camariñas, en La Coruña, las preparan con arroz. Y en Canarias, es muy habitual comerlas a la plancha.


Para " ir a llámpares", hay que tener licencia. Está regulada la pesca marítima de recreo en Asturias por Decreto 25/2006, de 15 de marzo. No es cara y es para varios meses. Si estás de vacaciones en Asturias, te interesa tenerla, pues aparte de pescar, pasarás días inolvidables en nuestros pedreros junto a las magníficas playas que tenemos a cinco minutos de nuestras casas. Te dan la licencia en el acto y ya podrás ir al pedreru porque ya tás documentau. Y entre otras cosas ricas del pedreru, podrás coger llámpares. Y me viene a la memoria el caso de una mujer que se fue a vivir a Bilbao, siendo yo guaje. En vacaciones, cuando vino de veraneanta, lo de llámpares le sonaría a muy aldeano y soltó aquello de "voy al roquedo, junto a las olas, a coger lámparas". Oir sin opinar,  ver y callar, manín.


Estamos en Carrandi en  www.lacuruxadelsueve.com y www.dormiren/lacuruxadelsueve.com y si te gustan nuestros artículos puedes seguirnos en El blog de la Curuxa del Sueve. com

viernes, 17 de febrero de 2012

LES FAYUELES DE CARRANDI

Conocido en Asturias como fayueles y frixuelos, en Galicia como freixolos y freixós y en Castilla como hojuelas, es el postre típico por excelencia del Carnaval o Antroxu. Este postre de origen pagano era costumbre comerlo en Carrandi desde tiempos inmemoriales el Domingo el Gordu, domingo anterior al martes de Carnaval que también se comen, único resquicio que dejó libre a otras culturas la religión católica, aunque hoy se come cualquier día del año, y ya la nueva cocina asturiana incorporó les fayueles a las cartas de los más afamados restaurantes, rescatándolas del prestigioso olvido.
De guaje siempre las comía en El Tarrerón en casa de mi güela Cunda, y ese día tan señalado, era un especial día de fiesta que todos deseábamos que llegara para comer les fayueles. Porque ese día, aprovechábamos para comer fayueles hasta reventar y cuanto más azúcar llevasen mejor, así nos chupábamos los dedos.


Yo no tengo la receta de mi güela, pero si tengo la de una buena amiga vecina de Carrandi, Blanca Valle que a sus 85 años y siguiendo la tradición familiar de madre-abuela-bisabuela, sigue durante el año haciendo fayueles, sobre todo para su nieta Lorena Corripio, esa magnífica cantante de tonada asturiana, ganadora de importantes certámenes de canción  porque Lorena canta como los ángeles y les fayueles de su güela saben muy bien y pudiendo, hay que comeles cuando apetecen.


Y por si les apetecen y les apetece probar a hacerlas de otra forma, aquí les dejo la receta de Blanca Valle, porque de fayueles hay muchas recetas, en cada casa por lo menos una y cada persona las hace a ojo, de acuerdo a como la enseñaron  y además con sus propios trucos. Y Blanca las hace muy parecidas a las que hacía mi güela, de bocau y esas sí que saben bien.
INGREDIENTES:
·         1 Kg. de farina  (harina)
·         Un puñau/puñado de levadura de pan (no de sobre)
·         6 Huevos frescos
·         1 litro y medio de leche
·         1 copa de anís o coñac
·         Un poco de sal
·         1 Cucharada de azúcar
 
-          Todos estos ingredientes se mezclan en una pota (olla), se revuelven con una cuchara de madera y se bate (si no hay batidora a mano), hasta que la pasta esté en su punto (ni muy delgada ni muy gruesa).
-          En una sartén con buena cantidad de aceite, cuando esté muy caliente, se echa la pasta a garcilladas del tamaño que cada uno quiera. Se van aplastando poco a poco con la espumadora para que no hinchen.
-          Cuando estén fritas, se sacan y se van recudiendo para que expulsen el aceite.
-          Se les echa por encima azúcar al gusto.
Recomendación de Blanca: Cuanto más finas las hagamos, más sabrosas. Si se hacen gruesas, la harina del interior,no queda bien frita y no saben tan bien como las finas.

Años atrás, se celebraron en Carrandi afamados Festivales de Les Fayueles. Actualmente ya no, aunque se sigue la tradición y en cada casa sí que se hacen fayueles.
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Saludos desde el blog de  La Curuxa del Sueve en Carrandi-Colunga, donde nos pueden seguir.





miércoles, 1 de febrero de 2012

LOS ORICIOS/ARCINOS EN COLUNGA

                                                     Llega el oriciu, sabrosu viciu
                                                     vamos al pedreru, apetézme comelu.

                                                  
Las primeras especies de erizos de mar se conocen desde hace más de 200 millones de años. Ya los griegos los consumían en aperitivo como bien documentan, entre otros, sus escritores Aristóteles y Epicarmo y los romanos también los consumían sazonados. Se dan principalmente en el mar Mediterráneo, en el Atlántico, desde Irlanda hasta las Canarias y en el Cantábrico. Tradicionalmente los comían los pescadores de Cataluña, Andalucía y Asturias, siendo conocidos  como oricios y en Colunga, "tierra de sandunga y sal", como dice la letra de una canción del músico polesu descendiente de madre colunguesa, Falo Moro, también se les llama arcinos y arancinos.


Los equinoideos (Echinoidea), son una clase del filo Equinodermos, palabra de origen griego que significa piel espinosa (equinos-espinos y derma-piel), de forma discoidal y apariencia extraña, con forma de caparazón esférico en el que se articulan las púas o espinas de más o menos extensión distribuidas por filas. En la parte inferior tiene la boca y su caparazón tiene diez filas de placas calizas, siendo su aparato ambulacral muy parecido al de la estrella de mar. Generalmente son de color verde, negro o violeta. Vive en el fondo marino y sus principales alimentos son las algas y los pequeños crustáceos.

Todas las especies de oricios son dioicas, es decir, masculinos y femeninos, siendo las mejores las hembras, que tienen las gónadas de color amarillento intenso, siendo las de los machos  de color rosado pálido y blanquecino. Para alcanzar su talla mínima, el oricio tiene que tener unos cinco años. Los que estamos acostumbrados a ver, tienen unos ocho años de crecimiento.


Hay actualmente catalogadas unas 950 especies de oricios, recibiendo la especie asturiana el nombre de Paracentratus lividus. La reproducción ocurre en el mar, cuando el macho expulsa las gónadas, que son cinco colocadas radialmente y los espermatozoos nadan hasta alcanzar las hembras, siendo su fecundación externa. Las gónadas son el órgano suculento y jugoso, maduran durante el verano y parte del otoño, aumentando de volumen y tomando su coloración característica de amarillo intenso.


Aunque no hay estudios científicos que lo avalen ni lo desmientan, estudiosos, marineros y pescadores con muchos años de experiencia en la mar, me han contado que no existe alimento mejor que el oricio para solucionar los problemas de estómago, desde la acidez hasta la gastritis. Bajo en calorías y en hidratos de carbono, al ser muy rico en yodo, con él se evita el riesgo de padecer Hipotiroidismo y, con su elevado contenido en hierro, se previenen y tratan las anemias. Aporta a su vez fósforo, con lo que se rebaja suavemente la tensión arterial, así como Vitamina A que previene muchas de las enfermedades de la vista, y es además indispensable para la piel.

Aunque los meses del oricio son los que tienen "r", la temporada es de noviembre hasta abril, siendo los mejores los de los meses de enero, febrero e incluso marzo, cuando con las buenas mareas se llenan los pedreros de gente en busca del preciado manjar. El "ir a oricios" es un arte. En nuestro concejo de Colunga vamos a oricios y comemos oricios. Un gancho o tridente, un caldero o cubo, botas o calzado que no resbale y una buena marea y  "a oricios". En Asturias su captura está regulada por Ley, hay que sacar licencia y el cupo es de 5 kg.`por pescador y día.

Y los oricios, hoy en día son un manjar, tanto que ya los llaman caviar. Y nuestro oricio autóctono tiene aires de grandeza al ser considerado como caviar del Cantábrico. De "guajes y ya no tan guajes" no nos perdíamos una marea en los pedreros de La Isla, Huerres y El Saltu La Muyer y, pues al decir de los entendidos, son los mejores lugares del concejo.  Viven en grupos en el fondo marino y se suelen coger entre metro y medio y tres metros del nivel 0 de las mareas. Actualmente y siempre que nuestras obligaciones lo permiten, no faltamos a la cita con amigos, porque luego viene la fiesta, esa oriciada degustada en grupo y acompañada de sidra. Y en el pedreru a mi "gústame comelos crudos", porque están muy buenos y sabrosos y no merece la pena perder tiempo en estropealos ferviendo. Porque el "arcín/oriciu, si no lu comemos crudu en el pedreru, debemos comelu en un prau, al sol, con sidra y con el dedin". Y si la sidra es de casa, mejor. Cuando se va a oricios, lo que más molesta son las traicioneras espinas que se nos clavan en los dedos. Y no es fácil sacarlas en el apto. Lo mejor y menos doloroso según cuentan todos los expertos, es esperar a que suba de nuevo la marea, porque increíblemente la espina sube a flor de piel.

Hasta los años 80 del pasado siglo, era todo un espectáculo ver en Gijón camiones y camiones cargados de oricios procedentes de Galicia y del occidente asturiano que, en fila, aparcados entre "la rampla" y el Campo Valdés, en pleno Muro de la playa de San Lorenzo,  los vendían a "cinco duros la palada". Y allí, gente de todos los sitios guardando cola y provistos de calderos, cestos o bolsas compraban los oricios.

Y abrirlos es todo un ritual. En cada sitio, cada uno los abre a su manera, como mejor cree que puede. Hay expertos en abrirlos con dos cucharillas de postre o dos tenedores pequeños haciendo palanca, o con tijeras cortando desde el punto de la boca, o también con un cuchillo por el mismo sitio, pero a mi "gústame abrilos con el mazu, de un golpe, con ruidu de pedreru". Hoy en día que es todo tan moderno, una empresa avilesina patentó y ya está comercializando "un abridor" de oricios.


Comer los oricios cocidos es muy sencillo, es muy fácil de hacer. Basta echarlos en una pota con agua y un buen puñado de sal, y desde que comienza a hervir el agua, a los dos minutos ya les les saca. También me dio un buen amigo del occidente asturiano una receta para cocerlos al vapor. Así me indicó que se deben de colocar en una pota ancha de uno en uno y con la boca para arriba. Se les echa sal gorda en la boca y cuando comienza a salir el vapor y la tapa esté muy caliente, ya están. Las tersas huevas (gónadas) nos sabrán a mar.


También se pueden congelar. Es muy sencillo y fácil de preparar. Hay que abrir los oricios crudos y se sacan las partes amarillentas (gónadas) que son cinco y están situadas de forma radial. Se ponen las yemas en un recipiente pequeño y las cubrimos con el líquido del oricio. Un buen plazo de congelación son tres meses y las deberemos de descongelar lentamente en la nevera. Y un sinfín de preparados con oricios invaden las cocinas de Asturias, ocupando actualmente un lugar privilegiado en la gastronomía, porque además ligan con todo. Y especialmente sabrosos están con fabes, y con merluza, y con todo, porque el oricio es jugoso y agradecido.

Y si de manjar hablamos, deben de probar el paté, el pastel, la salsa, la crema y el revuelto de oricios, entre otros muchos. Y las huevas solas, cocidas o crudas con una gota de lima.  Para seguir chupàndose los dedos. Porque el oricio es sabor a yodo, sabor a olas, sabor a pedreru, sabor a  Asturias, es....... un pedazo de mar en el paladar.

Sabemos que ya se consumían oricios desde antiguo. Lo que no sabemos es quién fue el primer ser humano que se atrevió a comer oricios, estos bichos tan feos, con pinta extraña y tan complicados de meterle el diente, porque además pinchan. Todo un valiente o un hambriento o no se qué, pero lo cierto es que nos descubrió algo muy bueno que le tenemos que agradecer siempre, pero ¿quién fue, sabéislo? Porque otro tanto pasa con el inventor del chigre que tampoco sabemos quien fue y "esi sí que lo fizo bien".

Desde nuestras casas de La Curuxa del Sueve, contemplamos el mar y el pedreru, "vamos a oricios pues estamos a solamente cinco minutos de la mar y en las terrazas de nuestras casas, saboreamos los oricios con sidra y acompañados de amigos en plena naturaleza y a la sombra de El Sueve. Porque el tomar oricios no es comer ni beber, es respirar a mar y disfrutar de la amistad.

Y si no podemos ir al pedreru, en Huerres organizan los días 11 y 12 de Febrero unas Jornadas Gastronómicas de los Oricios. Al precio de 12 euros ración y botella de sidra, el éxito de público está asegurado. Cuentan con carpa y orquesta y en cuanto a organización de festejos y jornadas gastronómicas tienen amplia experiencia.

Y como dice el refrán "añu de oricios, añu de beneficios", pues vayamos a oricios y comamos oricios.

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